7 miedos sencillos de enfrentar para ser más fuerte

 En Coaching-Gerencia

Hace algunos años atrás tuve la oportunidad de tomar un puesto de trabajo en Sídney, Australia, la cual rechacé; en aquel momento, por razones válidas, según mis juicios y argumentos… me decía para aquel entonces: “Eso es muy lejos”, “voy a estar sólo sin mi familia y mis amigos”, “tengo poca experiencia en esa posición”, “no domino bien el idioma”, “los australianos son muy rudos”, en fin, una lista de argumentos que justificaron mi miedo.

 

“Miedo que tenía sus bases en las experiencias vividas y en enseñanzas de mis padres”

 

Ya en otro artículo, me he manifestado sobre la importancia que tienen las palabras sobre nuestro pensamiento, y acciones: son muchas las frases que escuchamos de personas vinculadas a nuestras vidas, durante nuestro crecimiento y desarrollo, que se van guardando como una escultura en nuestra mente y que cuando nos vemos sometidos a situaciones que requieren de toma de decisiones, estas aparecen como “juicios” insoslayables para determinar nuestra acción.

Frases como: “nunca digas no, siempre debes decir si”, “debes dejar el plato limpio, te debes comer todo”, “es de mala educación irte a mitad de reunión”, a pesar que se pierda el tiempo, “mantén tu opinión a viento y marea”, “no te equivoques”, “tú puedes resolver”, se quedan en fijas en nuestra mente, definiendo nuestro comportamiento; reglas que nos vamos auto imponiendo por aquello de ser políticamente correcto.

 

“El tema es que de nada eso estamos obligados a cumplir como leyes escritas en piedra”

Gracias a la experiencia adquirida durante mi proceso de crecimiento como profesional de mercadeo y mi entrenamiento como coaching, ahora estoy seguro que no haber aceptado el empleo en Sídney fue un error, sobre todo, por los juicios de los cuales me valí para tomar la decisión.

Acá falta una transición de la historia que cuentas y las cosas que son o no son malas

7 cosas que se pueden hacer y no son malas:

  1. Decir “No”. Es una declaración fundamental para la construcción de relaciones interpersonales funcionales. Decir no, cuando realmente no queremos realizar una determinada actividad o no queremos vincularnos con una solicitud o decisión, está relacionado con nuestra capacidad de poner límites, define el respeto que nos tenemos a nosotros mismos y el que vamos a exigir que los demás tengan por nosotros.
  2. Irnos de un lugar donde no somos apreciados: Es una acción de dignidad; un principio de liderazgo es: primero debo quererme a mi mismo para hacerme querer por lo demás, para poder ayudar a otros debo estar consciente de mi autoestima.
  3. Cambiar de opinión al equivocarnos o cuando otra idea nos ha convencido: reconocer que nos hemos equivocado o reconocer que la idea de otro es mejor que la nuestra no demuestra debilidad, al contrario, es una demostración clara de madurez y humanidad
  4. Alejarse de relaciones que no funcionan o de aquellas que nos producen sufrimiento: Mantener una relación para “evitar el que dirán”, es un error. Para poder establecer liderazgo es necesario tranquilidad espiritual y personal, arrastrar con relaciones tóxicas, a la larga se evidencia con el trato hacia los otros.
  5. Pedir ayuda: el ser humano es un ser social, no está escrito en ninguna parte que como profesionales o como lideres tenemos que saber de todo, todo lo contrario el buen líder se apoya en los conocimientos y/o competencias de sus colaboradores para llevar a cabo el trabajo. Pidamos ayuda cuando lo requiramos, eso nos convierte en personas y no en autómatas, pedir ayuda no nos hace ver débiles.
  6. Pensar diferente a nuestra familia o a nuestro jefe: Las relaciones interpersonales, sobre todo en el campo familiar y/o profesional se fortalecen cuando hay variedad de ideas. Lo que si es importante es argumentar nuestras ideas con información verás y evitar las suposiciones o juicios de valor.
  7. Callar para no sonar diferentes: Si tenemos algo que decir, “digámoslo “, justamente, algo está claro entre los seres humanos, es que tenemos una huella digital diferente a otros, nadie es igual a otro por lo consiguiente pensamos, y actuamos distinto y allí radica lo rico de las relaciones: callar no significa estar de acuerdo y o estar de acuerdo, pero si puede significar apatía, desinterés o falta de compromiso.

Hoy frente a las propuestas que me han realizado para cambiar de país, o para sumir responsabilidades mayores a las que tenía anteriormente, ha sido un factor preponderante, la experiencia, los nuevos conocimientos, el estudio del ambiente y en un segundo plano los miedos infundados por el aprendizaje de casita; y esto lo he logrado gracias al darme cuenta que todas esas reglas no están escritas en piedra y que aquellas frases que nos dijeron cuando pequeños quedaron en el pasado y que los nuevos conocimientos del hoy me dan la valentía para enfrenta mis miedos.

Entradas recientes

Dejar un comentario