10 acciones para intervenir el miedo en situaciones de crisis

 In Coaching-Gerencia, José Luis Halmoguera

El miedo produce que responsabilicemos a otros

Cuando nos encontramos en situaciones que, según nuestro juicio consideramos injustas, el miedo hace que busquemos culpables en otros y les adjudicamos responsabilidades y al primero en  señalar es Dios.

Como ese Dios, en cual creemos no nos responde con palabras o gestos, le echamos la culpa al otro que tenemos al lado, o la distancia.

¡No importa quien, sino responsabilizar a otro!

Miedo a lo desconocido

Esta inseguridad que produce el miedo a lo desconocido sucede de manera individual, por ejemplo, con el caso del Covid-19:

He escuchado con estupor por parte de algunas personas que esta situación “es por la cólera de Dios”, o derivado de una “guerra biológica entre los grandes países”, o bien que es responsabilidad de “los chinos”.

El hecho es que el Covid-19 es una enfermedad producida por un virus que está causando estragos aquí y allá sin respetar nacionalidad, credo, raza o condición económica.

¿queremos buscar solución al problema o queremos calmar nuestro miedo?

Al responsabilizar a “otros” ya sea a Dios o al prójimo ¿Será que lo que realmente queremos es buscar una solución al problema? ¿Fregar al otro? o por el contrario ¿liberarnos de cualquier responsabilidad?

Estas preguntas, pueden todas ellas ser producto del miedo que sentimos, y si es así, son motivo para reflexionar cada uno desde la tranquilidad que ofrece el aislamiento desde nuestras casas.

Nos curaremos de la enfermedad, y ¿nos curaremos de nuestros miedos?

Estoy completamente seguro que las naciones que hoy tienen las competencias están trabajando arduamente por desarrollar farmacológicamente la cura o el tratamiento contra esta pandemia y esa solución llegará, pero, ¿nos curaremos de nuestro miedo?

La farmacia para intervenir el miedo está en nosotros mismos

La solución para curarnos del miedo está en nosotros mismos y no hay una farmacia especial que tenga Dios, o el otro para curarnos de nuestras angustias, nuestros juicios, nuestras intolerancias o cualquier otro sentimiento que podamos guardar ante situaciones como las hoy vividas.

El tratamiento para confrontar nuestro miedo está dentro de nosotros y el proceso es el siguiente:

Enfócate en el presente:

Disfruta que estás vivo y trabaja con lo que cuentas hoy. Lo que tenías ayer ya no lo tienes y lo que tendrás mañana, hoy no existe.

Rodéate de personas positivas:

Lo positivo se contagia, así como lo hace lo negativo, si deseas ser optimista y esperanzador alíate con lo positivo. Por los momentos de manera virtual, pero conéctate con las energías positivas.

Haz favores sin importar a quién:

Cuando hacemos buenas acciones a otros el sentimiento resultante es de alegría, de gratitud, así como un motivo para el cual sé es útil.

Sé agradecido:

Agradecer es una declaración efectiva para generar positivismo, para generar empatía, para generar esperanza.

Utiliza palabras constructivas:

Todo lo que pensamos y decimos se nos devuelve, si queremos ser creadores, seamos coherentes con nuestro pensamiento. Decir: “yo deseo” no es lo mismo que decir: “yo haré”. Deseo es simplemente eso, un deseo. Yo haré, en cambio, construye.

Come sano:

La angustia produce ansiedad y  hace que nuestro organismo busque control en la comida. Hagamos acto de conciencia a la hora de comer y hagámoslo balanceada y moderadamente.

Medita:

Utiliza tiempo para pensar, para escribir, para respirar conscientemente sintiendo como el aire llenas nuestros pulmones y nos impulsa a seguir viviendo.

Haz ejercicios:

El ejercicio ayuda a neutralizar tu mente, a parar la máquina de pensar y concentrarte en ti

Escucha música:

Algo que active tu sentido auditivo para entusiasmarte, para animarte o por qué no también para relajarte.

Descansa:

Duerme ocho horas diarias y entre rutina de ejercicio y otras actividades tomate tiempo para descansar. Descansar significa: no pensar, no mirar redes sociales con noticias alarmistas o tóxicas.

Reflexión

Este tratamiento, seguramente para algunas personas es algo costoso y para otras será sólo un mantenimiento.

Al final de cuentas esto puede ser productivo para ayudar a curarnos del miedo y dejar de responsabilizar a otros para buscar soluciones que están en nosotros mismos.

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Comments
  • Rubén Rodríguez
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    Execelente artículo, recién leyéndolo se oían maldiciones desde una ventana para los chinos. Y es como dices se empieza a culpar a otros y eso nos enferma, quisiera gritar tu blog para que lean esto :).

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