Cómo mantener el estado de ánimo de los trabajadores en armonía

 In Coaching-Gerencia, José Luis Halmoguera

Mantener el estado de ánimo de un grupo de trabajo en armonía es importante

Una de las situaciones a las que se enfrenta un líder al coordinar un equipo de trabajo es mantener el estado de ánimo en armonía, para así lograr un espíritu de compañerismo, solidaridad y disposición, al tiempo de alcanzar los objetivos comunes.

De la crisis surgen soluciones

En ocasión de una crisis del grupo de personas que me tocó liderar como Gerente de Mercadeo, me enfrenté a la necesidad de mejorar eso que llaman el “ambiente laboral”; había chismes, desanimo, intrigas… en fin una situación que colocaba al grupo en resistencia a continuar haciendo el trabajo productivo que venían realizando.

de un mal entendido se generan crisis.

La empresa había decidido ajustar salarios, considerando que el grupo de ejecutivos medios recibieran menos beneficios que el grupo de operadores, esto derivado de la discusión de contratos colectivos, lo cual por supuesto, generó un malestar generalizado.

En el primer momento, los compañeros de trabajo, no dijeron nada, se sentaron como siempre a “realizar su trabajo”, ¡pero ya todo era distinto!, aquel ambiente festivo, lleno de alegría y buena disposición de compartir una sonrisa, un café o inclusive unos buenos días, se apagó, estaban en un estado emocional entre tristeza y rabia.

El propósito debe ser abrirse a nuevas posibilidades

Por un tiempo esta actitud se mantuvo, dando paso a un estado de ánimo generalizado de resentimiento. Mi equipo luchaba entre su juicio de que no podían cambiar la situación, y no aceptar lo que para ellos era injusto.

Mi propósito era lograr que el equipo aceptará lo sucedido como algo que abriría la puerta a nuevas posibilidades, es decir, que pasaran a un estado de ambición.

Para solucionar los malos entendidos se requiere de la comunicación

Así se inició la conversación con cada uno: “escuchar” sus argumentos, permitirles espacios para que desahogaran su tristeza o rabia, expresarles mi mirada sobre lo que les estaba sucediendo y darles contención desde la comprensión y el amor para generar confianza, los invité a manifestar propuestas para mejorar la situación.

Para hacer cambios en el estado de ánimo es necesario cambiar la emoción

La idea era propiciar un cambio en la emoción, que les permitiera recuperar un ambiente laboral favorable a la productividad… y en vez de echar culpas, la propuesta era: empoderar a cada uno de ellos: a llevarlos de que a pesar de la situación era necesario conservar la energía del equipo, estimularlos a no quedarse paralizados producto del resentimiento; a colocarse en movimiento y así lograr un estado de ambición.

Una vez que los empleados se sintieron en confianza, también estuvieron en paz para entablar una conversación favorable y así lo hicieron: conversaron con recursos humanos, esgrimiendo con serenidad sus argumentos y alcanzaron su cometido. RRHH los reivindico con los beneficios correspondientes.

Enfocarnos en lo negativo solo ayuda a profundizar en el estado de ánimo negativo

Cuando permitimos que nuestros pensamientos, incluso, nuestras conversaciones se enfoquen en la situación que nos causa malestar, solo logramos sentirnos peor; en cambio, si dirigimos nuestros pensamientos hacia lo positivo, y nos movemos para generar energía, seguramente, además de encontrar posibles soluciones, se logra cambiar la emoción y en consecuencia el estado de ánimo.

“Los pensamientos positivos influencian tu comportamiento y tu estado de ánimo”

Ocho herramientas que pueden ayudarnos a mantener un estado de ánimo optimista

Frente a la tentación de esperar a que los problemas se resuelvan solos, y sentarnos hasta sentirnos mejor, hay herramientas que nos pueden ayudar a mantenernos en actitud optimistas, y alejarnos de la nube gris que nos envuelve cuando estamos en estado de ánimo de resentimiento o resignación, por ejemplo:

1. Los pensamientos positivos influencian tu comportamiento.

Cuando cambiamos la manera de pensar damos paso a cambiar la manera de actuar. Si nos enfocamos en las cosas negativas del día, solo lograremos sentirnos peor.

Dediquemos más tiempo a los pensamientos que nos llenen de energía positiva y rechacemos los negativos.

2. Disfrutar de los pequeños detalles de la cotidianidad que producen bienestar. 

A menudo suceden acontecimientos que parecen rutinarios y que pasan desapercibidos y no nos damos cuenta que nos pueden ayudar a impactar en la emoción, por ejemplo, conversar con un amigo, tomarse y saborear una tasa de chocolate o té, leer un libro que despierte a la acción, escuchar música y comentarla con los amigos.

“Es nuestro derecho y deber consentirnos con esos pequeños detalles que enriquecen los sentimientos y así estimular emociones de alegría y amor

3. Estar “presente – presente”. Disfrutar de cada cosa que hagamos. 

Cada momento de nuestras vidas tiene un sentido y en consecuencia debemos disfrutarlo, por ejemplo, respirar es vital y si hacemos consiente cómo pasa el aire por nuestro diafragma y nuestros pulmones, seguramente sentiríamos aún más su importancia.

Caminar nos permite trasladarnos de un lugar a otro, y si nos dedicamos a concienciar cada paso que damos, sin duda alguna nos daremos cuenta que estamos en este mundo para vivir.

“Cuando hacemos consiente cada cosa que hacemos: beber, comer, bañarnos… nos percataremos que estamos vivos… ¡Disfrutar es la consigna!”

4. Ayudar al prójimo tiene beneficios en la reducción del estrés.

Una investigación realizada por las universidades de Buffalo, de Stony Brook y de Grand Valley State (EE UU), por más de 15 años, muestra que la prestación de asistencia tangible a los demás «protege la salud y alarga la vida».

“Pensar y ayudar a otros nos aleja de los pensamientos negativos y más bien, nos acerca a la bondad, la entrega, solidaridad, valores relacionados con el amor, y por ende nos ayudan a generar un estado de ánimo favorable para producir”

5. Conversar con los demás.

Una buena conversación puede brindar paz y mejorar nuestro humor. Rodeémonos de personas positivas en esos días en que necesitemos de una charla amena, divertida, incluyamos temas ajenos al problema que nos ocupa, busquemos de cambiar la línea de pensamiento.

6. Meditar y/o ir a la montaña, caminar, correr. 

Son ejercicios que además de brindar bienestar a la salud, también nos aleja de la situación negativa que nos pueda invadir, sobre todo cuando lo hacemos de manera presente-presente.

7. Sonreír, sonreír, aunque no tengamos ganas. 

Según Darwin y otros investigadores, manifiestan que la “las expresiones faciales están conectadas a lo que sentimos”, si nos reímos enviaremos el mensaje a nuestro cerebro de que estamos alegres.

8. Realizar actividades divertidas.

Contar un chiste, enviar emoticones a un amigo, ver un vídeo divertido y comentarlo con un familiar o amigo, nos permite socializar y así desvincularnos de la soledad y la infelicidad.

Conclusión:

Se puede cambiar el ambiente laboral

El estado de ánimo del grupo se puede cambiar, si cada uno de los integrantes trabaja en sus emociones; interviniendo de manera individual en sus pensamientos y acciones, buscando salir de su estado de resignación o resentimiento para pasar a un nivel de esperanza, o de armonía.

Colocarse en movimiento ayuda a cambiar la emoción y solucionar los inconvenientes

El equipo de trabajo que en aquel entonces se sentía en la desesperanza y frustración, se dio cuenta que al colocarse en movimiento podía cambiar no sólo su estado de ánimo, sino también la situación que los agobiaba: lograron con su actitud darse cuenta que eran merecedores de los beneficios que hasta ese momento disfrutaban y así la compañía los resarció; había sido un error y sólo hacía falta conversarlo.

Recommended Posts

Leave a Comment

decisiones