Santidad: la misión de construir un mundo mejor

 In Coaching-Gerencia, José Luis Halmoguera

Santidad: La misión de construir un mundo mejor

En días pasados estuve en una reunión, conversando sobre la necesidad y responsabilidad que tenemos los seres humanos de cambiar el mundo y de buscar la santidad para poder lograrlo, y así surgió la reflexión: “para hacer cambios en nuestra comunidad, nuestras familias, nuestras instituciones, nuestro país, definitivamente debemos cambiarnos, primero, a nosotros mismos y así lograr la transformación que queremos del mundo”.

Mi intención con este artículo, no es hacer un tratado de religión, todo lo contrario; mi propósito es hablar de santidad, desde la dimensión del ser.

Seamos cada día mejor

El cambio, que queremos emprender para sentirnos más cómodos en nuestro entorno pasa porque seamos cada día mejor; que nos concentremos en hacer el bien, en estar presente-presente en cada cosa que hagamos, en cuidar nuestro cuerpo y nuestra mente, de la misma manera como cuidamos de nuestro pensamiento, nuestras palabras y nuestros actos; un objetivo que pareciera imposible, si sólo creyéramos que somos los únicos con el poder de hablar y actuar, si nos enfocáramos en juzgar a los demás sin mirarnos en el espejo, si nos enfrascáramos en tener la razón sin escuchar a los demás.

Exhortación apostólica: todos deben buscar la santidad

Gestar un cambio dentro de nosotros mismos implica, la búsqueda de la santidad, la misma que tiene como misión la construcción de un mundo mejor; dice el Papa Francisco en su Exhortación apostólica: Gaudete et Exsultate: “para ser santos no es necesario ser sacerdote o religioso  …la santidad no está reservada solo a quienes dedican mucho tiempo a la oración. No es así. Todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio en las ocupaciones de cada día, allí donde cada uno se encuentra”

la santidad se alcanza con cosas sencillas y cotidianas

Ser santo es vivir con alegría, disfrutar de lo que se hace, es entregar con agradecimiento el tiempo, el amor, la ayuda hacia los demás, de manera consciente, y no dar por dar; buscar la santidad es amar y dedicarse a su pareja, es confiar y respetarla como si fuera parte del propio ser; actuar como santo es cumplir con honradez, respeto, responsabilidad, tolerancia y competencia el trabajo realizado y ofrecerle con dignidad al servicio del prójimo; ser santo es transmitir el conocimiento a los demás, es enseñar con paciencia a los niños y al mismo tiempo aprender de ellos en cada momento de la vida; cuando se lucha por el bien común en una institución o comunidad renunciando a los intereses personales, también se busca la santidad.

En cada momento de la vida

Un paso a la santidad, se da en cada momento cotidiano: por ejemplo, cuando vamos al mercado y se nos acerca un conocido y nos transmite su juicio de otra persona y de manera educada le decimos: no hablaré mal de nadie; cuando llegamos cansado a casa y se nos acerca un hijo para hablarnos de sus fantasías, nos sentamos a su lado con paciencia y escucha activa para atenderlo y celebrarlo.

Acciones contrarias a la santidad

Son el elitismo narcisista, el autoritarismo, la pereza y la soberbia, porque nos aíslan de las personas, por ejemplo: cuando en lugar de ayudar lo que se hace es analizar y clasificar a los demás, y en lugar de facilitar los procesos y agradecer se gastan las energías en controlar, las personas se alejan, pues no están dispuestas a ser juzgados, humillados y mucho menos ignorados.

La santidad tiene como misión la construcción de un mundo mejor y por tanto te invita a tener:

Paciencia y aguante, pero sin ser sumiso: a transmitir con energía y asertividad lo que te gusta y no te gusta

Alegría y buen humor: a tener conversaciones transformadoras que enriquezcan el alma y el ser

Hacer cosas, a actuar constantemente: Hacer que las cosas sucedan en el tiempo adecuado y de manera honesta.

Combatir y discernir: solicitar con fortaleza nuestros derechos y establecer acuerdos de ganar-ganar

Ser santo, es una exhortación de todas las creencias

Así como la máxima autoridad de la iglesia católica ha exhortado a los cristianos a ser santo en la búsqueda de una mejor humanidad, de la misma manera otros representantes de distintas creencias lo han solicitado; por ejemplo, el judaísmo también invita a través de sus mandamientos a “ser santo”, manifestando a través del Torá que la santidad no sólo se aplica al que sirve al templo, sino a toda la nación judía. Exhorta a los judíos a ser mejores personas, a servir y ayudar al otro.

El islam, también busca que sus seguidores se conviertan en santo:

el Corán guía a sus seguidores a que deben amar y defender la verdad, a que deben esforzarse constantemente por huir de lo terrenal y perfeccionarse en sí mismo, están obligados a hacer el bien.

Conclusión:

Una manera de cambiar el mundo, de buscar que el espacio y las personas que nos rodean sean más comunicativos, colaboradores y sensibles a vivir en sociedad es enfocarnos cada uno de nosotros en cambiar nuestra forma de pensar, hablar y actuar, en ser coherentes con los que transmitimos y pensamos, tratar de ser cada día mejor, de trabajar por la santidad… a buscar de vivir en compañía y armonía.

 

 

 

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