El Gerente se gana la confianza en compañía, alejado de la soledad

El gerente se gana la confianza en compañía, alejado de la soledad

Una vez escuché a un ex compañero de trabajo decir: “La soledad es el precio que pagan los líderes”, y tratando de justificar su axioma añadía: “Un líder toma decisiones que muchas veces son incomprendidas por la mayoría”; también mencionaba que quien maneja personal debe alejarse de los sentimientos de amistad que puedan surgir, dada las relaciones de cercanía o confianza.

Generar confianza vital para la gerencia

En mi experiencia de más de treinta años al frente de equipos de alto desempeño, he aprendido que ser gerente implica asumir una posición de liderazgo, en virtud de generar la confianza necesaria para que el resto del grupo ejerza su trabajo con voluntad y energía, en aras de alcanzar objetivos comunes y que al momento de que cada uno de los integrantes realice la actividad que le corresponda, la haga de manera segura y confiable y sienta que cada paso que ha dado forma parte del esfuerzo de todos.

Involucrar a los compañeros en las decisiones

Aprendí también que para que otros me acompañen en el logro de los objetivos, es necesaria una serie de premisas como establecer un ambiente de respeto mutuo,  involucrarlos en la toma de decisiones, ser transparente con los argumentos con los que se busca persuadir y, sobre todo, mantener la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. ¡tomando en cuenta  a los demás.
En el análisis de las frases anteriormente  mencionadas, me permito formular algunas preguntas:
– ¿La soledad es un premio o un castigo para el jefe o gerente?
– ¿La soledad es realmente el precio que debe pagar un líder?
-¿Un gerente debe comer solo y renunciar a la compañía de sus compañeros de trabajo o colegas?
-¿Por qué una decisión puede ser incomprendida? ¿Cómo puede revertirse?
-¿Ser gerente significa desprenderse de sentimientos y emociones?
-¿Es conveniente que alguien que dirija personal genere actitudes que impidan la amistad o relaciones de mayor confianza? ¿Qué se gana, qué se pierde?
Considera cada una de estas interrogantes y analiza las respuestas. Piénsalo. Al ser conductor de una organización, ¿cómo quieres actuar?

La soledad es antagónica a la función del Gerente

 Me aventuro a expresar que la frase inicial es desafortunada. Es posible que con una actuación en solitario, sin compartir la toma de decisiones y girando instrucciones únicamente sin mayor acercamiento emocional con los compañeros de trabajo, se cristalicen las metas esperadas; sin embargo, una vez concretadas, la sensación posterior se traduce en un vacío muy grande pues se lograron los resultados previstos pero sin regocijo, sin sentirse la felicidad de los compañeros, sin percibir confianza de que el logro fue de todos.

El Gerente se aleja de la soledad, no come sólo

Según el diccionario de la Real Academia Española, soledad significa en términos sociales, estar solo, sin acompañamiento de una persona u otro ser vivo.
La soledad se origina por la propia elección del individuo o debido al aislamiento impuesto por un factor determinado de la sociedad, bien sea por una enfermedad contagiosa o por hábitos desagradables, por citar un par de ejemplos.

No conviene que un gerente esté sólo

Si la soledad es estar solo, entonces no es conveniente que un gerente lo esté, sino todo lo contrario. El gerente debe estar permanentemente rodeado de sus colaboradores en constante intercambio de ideas y escuchándolos en franca confianza, pues desde allí recaba las críticas y observaciones para procurar una constante mejoría en la toma de decisiones.
Keith Ferrari en su libro “Nunca comas sólo”, manifiesta la necesidad que tiene un líder de aprovechar al máximo cada momento para optimizar su red de relaciones. Somos el resultado de las relaciones que vamos creando y el éxito de nuestra gestión dependerá en buena medida de la confianza que se cultiva y conserva.

Una decisión es aceptada cuando se argumenta las causas que la propiciaron

Una decisión es incómoda cuando no se explica ni se argumentan las causas que la propiciaron, mucho menos cuando no se proporciona información sobre los resultados que se esperan. Los colaboradores necesitan saber los por qué y saber cuál es el nivel de compromiso con una instrucción. Esta es la razón por la cual una decisión debe involucrar a los compañeros, en aras de absorber sus pro y contra.

Para establecer Confianza se requiere coherencia

Como ya he comentado en varios de mis post, el líder debe generar confianza y la única manera que he aprendido para generarla es a través de la coherencia entre pensamiento, palabra y acción. Es así como cada músico de una orquesta se deja dirigir por quien tiene la batuta y no porque un concierto está a punto de celebrarse o porque hizo los debidos correctivos durante los ensayos, ¡no, no es suficiente! Ese director se ha acercado a cada uno de sus músicos para conocer sus sueños, anhelos, sentimientos, emociones y sacar de cada uno de ellos lo mejor para el momento de la presentación pública. Esto mismo ocurre en una organización: si no conocemos a nuestros compañeros, difícilmente podremos detectar sus verdaderas fortalezas.

Reflexión

Cuando no conocemos a nuestros compañeros de trabajo o colaboradores, posiblemente logremos que hagan la tarea encomendada, pero no alcanzaremos la satisfacción una vez obtenida la meta, pues cada quien dirá: “yo hice lo que me pidieron”, pero ¿genuinamente dirán: “lo hicimos”?

En definitiva, el precio que paga un buen gerente es la compañía de sus colaboradores y el sincero agradecimiento porque están presentes para nutrir de manera sostenida y sistemática el plan o proyecto a acometer.
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